La piloto chileno se llevó el parcial con meta en Haradh, se mantuvo segundo en la clasificación general y le descontó cinco minutos al estadounidense Ricky Brabec.

Justo cuando más lo necesitaba en su batalla por la cima de la clasificación con el estadounidense Ricky Brabec (Honda), el chileno Pablo Quintanilla (Rockstar Husqvarna) cerró la novena etapa del Dakar en Arabia Saudita con una importante victoria.  

El piloto nacional se impuso en los 415 kms cronometrados entre Wadi Al-Dawasir y Haradh, seguido por el australiano Toby Price (KTM) y el español Joan Barreda (Honda). Además, esta actuación, construida con un alto rendimiento en la parte rápida del sector selectivo y sin errores en los tramos de navegación, le permitió a Pablo descontar cinco minutos en la ventaja que Brabec mantiene sobre él en la general.

Se trata del tercer triunfo parcial de Quintanilla en el Dakar, tras los conseguidos en las ediciones de 2015 y 2016.

La décima jornada, que irá desde Haradh a Shubayth en 534 cronometrados por dunas y valles de arena, marcará el inicio de la etapa maratón, en donde los competidores no podrán recibir asistencia mecánica de sus equipos, pero sí de sus compañeros o de otros pilotos.

Pablo Quintanilla:
“Estoy contento por haber ganado la etapa, pero fue un día súper duro. Partimos con un enlace de 370 kms en la madrugada, con mucho frío y oscuro; además pienso que a todos nos costó volver a correr después de lo que sucedió con Paulo. Hubo muchos sentimientos juntos, pero finalmente somos pilotos y tenemos que saber controlar las emociones para hacer nuestro trabajo”.


“Con el pasar de los kilómetros comencé a sentirme bien, a buscar un ritmo agresivo y cuando lo alcancé, presioné lo más que pude y así finalmente me quedé con la novena etapa. Aprovecho de dedicar esta victoria en honor a Paulo y toda su familia”.    

“Habíamos planificado empezar a atacar en la etapa que se canceló ayer, pero tuvimos que desechar por completo esa idea y comenzar a acelerar para intentar meterle presión a Brabec. Ahora, en el papel, ya no tenemos estrategia: no hay manera de recuperar tiempo planificando las etapas, no me queda más que correr al ciento por ciento hasta el último kilómetro».  

Fuente: Prensa Pablo Quintanilla